¿Cómo elegir un buen colchón? Te orientamos

¿Cuántas veces os habéis planteado cambiar el colchón, y de camino a vuestra tienda favorita no habéis sabido en qué basaros para elegir uno u otro modelo? Hoy en Allcotex venimos a hablaros sobre las premisas a seguir a la hora de elegir un nuevo modelo de colchón: qué preguntarse a uno mismo, en qué fijarse y cómo elegir correctamente. ¡Sigue leyendo!

Cinco preguntas que debes hacerte antes de visitar la tienda para elegir un buen colchón

¿Eres caluroso a la hora de dormir?

Este factor es uno de los más importantes a la hora de elegir una u otra marca. Tener la correcta temperatura durante el tiempo en el que nuestro cuerpo descansa es fundamental. Por eso, vivir en un lugar cálido o la propia temperatura corporal del usuario son dos factores a tener en cuenta. Es por ello que colchones de muelles, con mejor ventilación será la opción más fresca. Sin embargo, en entornos de climas fríos o en caso de personas frioleras, materiales como la espuma, el látex o colchones viscoelásticos serán la elección más acertada, ya que guardan mejor el calor.

¿Cuánto pesas?

Tu peso también debe ser un factor determinante, debido a que, si pesas más, debes optar por colchones firmes y que tengan una buena sujeción. Por el contrario, si pesas menos, podrás elegir colchones de mayor flexibilidad, que repartan mejor el peso y se amolden a tu figura. En cualquier caso, lo mejor será probar durezas una vez llegues a la tienda siguiendo estas bases.

¿Eres inquieto durmiendo?

Si te gusta moverte por las noches, deberías fijarte en modelos de colchón más duros, que te permitan una movilidad más cómoda y fácil. Si por el contrario, eligieses uno más blando, te costaría girar debido a que te hundes más en el colchón, lo que a largo plazo sería más incómodo.

¿Cuáles son tus costumbres al dormir?

Esta pregunta tiene más que ver con las posiciones que adoptes al dormir. En este caso:

Si prefieres dormir boca arriba, acostado sobre la espalda, los colchones duros serán tus mejores aliados.

En caso de que prefieras dormir de lado, tu mejor amigo será un colchón menos firme, que permita que tu hombro se interne entre los materiales y no te haga mantener el cuello en una postura forzada.

¿Tienes algún otro factor condicionante?

Las alergias o el somier elegido sobre el que poner el colchón suelen ser otros factores que condicionan tu elección. Si eres alérgico al polvo o asmático, por ejemplo, los colchones de espuma o látex con funda lavable será tu mejor elección, ya que permitirá una limpieza profunda cada vez que se necesite.

  • Factores a tener en cuenta al visitar la tienda

Firmeza del colchón

Una de las condiciones que marcan la diferencia entre un colchón de buena o mala calidad es su capacidad para repartir el peso del cuerpo equitativamente. Por un lado, la firmeza justa debe sostener el cuerpo en la postura correcta, pero siendo lo suficientemente flexible como para resultar cómodo.

Un buen colchón es aquel que respeta la curvatura natural de la columna vertebral, tanto en posición boca arriba como de lado. Al contrario de lo que comúnmente se piensa, la dureza no es mejor. Tiene que sostener el cuerpo, pero debe adaptarse a tu columna al dormir de lado, distribuyendo el peso por toda la superficie del colchón.

Es por ello que, si el colchón es blando, la curvatura de la espalda no mantiene su postura original, malformándose. Si por el contrario es demasiado firme, la espalda no se adapta, por lo que igualmente se malformará.

Ejemplo de colchón
Ejemplo de tamaño de colchón

Materiales

Muelles:

Los colchones de muelle suelen ser bastante económicos, tanto de muelles independientes (aquellos con un núcleo formado por muelles metálicos distribuidos de manera vertical, enlazados de unos a otros por hilos metálicos) como de muelles embolsados (formados por cientos de muelles independientes, reunidos en saquitos de tela individuales y unidos entre ellos por una sujeción fina.)

Espuma de poliuretano:

Formados de capas de poliéster y poliuretano, están repletos de burbujas de aire o celdillas cubiertos por una funda. Debido a su densidad, son los colchones más apropiados para ocupar una cama de invitados o niños pequeños. Son fáciles de manejar y aíslan bien de la temperatura. En función de su densidad, variará el precio.

Colchones con capa de espuma viscoelástica:

Recubiertos por una o varias capas de espuma, estos colchones son los más acertados para la óptima distribución del peso corporal. Sin embargo, al elegir esta opción, aquellos usuarios que se muevan mucho durmiendo pueden notar una leve incomodidad al cambiar de postura, puesto que las marcas de la postura anterior tardarán unos minutos en volver a su forma original. Son los más óptimos para aquellas personas que pasen mucho tiempo en la cama. Son más caros que los anteriores.

Colchones de látex:

Hechos de espuma de látex natural o látex sintético, el núcleo perforado facilita la aireación, reduciendo así su peso. Son muy firmes, pero al mismo tiempo se adaptan bien a los contornos del cuerpo, por lo que distribuyen el peso de manera uniforme. También aíslan bien del calor y son aptos para personas calurosas. También son la mejor elección para aquellos inquietos, porque el látex absorbe eficazmente los movimientos del cuerpo. Además, son los recomendados para personas con asma o alergias respiratorias.

Eso sí, son muy pesados, incomodos de manejar y son bastante más caros que el resto.

Si quieres seguir descubriendo más información sobre colchones, no dudes en seguirnos para enterarte de todos nuestros consejos y novedades. ¡Te esperamos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *